Instantes fugaces (última parte)

Ojos verdes

Se sacudió la arena de los pies, guardó la sombrilla en el maletero y arrancó su coche para regresar a casa. Por el camino encendió la radio, una emisora nostálgica que emitía rock de los 80 y 90 llamó su atención y durante un buen rato tarareó una tras otra las canciones, se las sabía casi todas, tener cierta edad concede esos privilegios, pensó. 

Pero enmudeció de repente al escuchar un estribillo inconfundible: “Baby I love you, come on baby, baby I love you, baby I love only you”.

Tuvo que aparcar en el arcén y respirar hondo… acababa de desvelar el misterio de aquellos ojos verdes. Mientras seguía sonando el tema de Ramones, cerró los ojos y viajó atrás en el tiempo, a sus diecisiete años.

Otoño, palacio de los deportes de Riazor… su primera vez para muchas cosas.

¡Era él, era él, estoy segura! primero en el tren, ahora en la playa… el azar es realmente caprichoso.

Al llegar a casa se sirvió una cerveza y seleccionó en su lista de Spotify la dichosa canción… después se metió en la ducha, sonriendo con cierta nostalgia.