En 2021 tampoco te rindas

Hace un par de días observaba a ratos el cielo desde la ventana de mi cocina mientras “faenaba” en las labores domésticas, un día típico de chaparrones abundantes seguidos por ratos de tregua en los que el sol peleaba denodado contra los nubarrones.

La vida misma, pensé… La vida llena de claroscuros, a ratos gris, a ratos luminosa.

Este 2020 que está a punto de terminar no ha sido precisamente un año para “tirar cohetes”, muchos (demasiados) se han quedado por el camino, pero lo deseable es que, los que aún seguimos aquí, no nos rindamos. Seguro que vendrán días mejores y peores, días grises pero también azules y hasta de color de rosa. Afrontémoslos con humor y con amor, porque como decía mi abuela: “nunca choveu que non escampara”.

Este poema, que algunos atribuyen erróneamente a Benedetti y otros dicen que es de Alexis Valdés, independientemente de quien lo haya escrito, me gusta. Y con él quiero desearos un 2021 esperanzador y cargadito de salud, en el que recuperemos por fin todos los abrazos perdidos.

¡Feliz año!

Este año no hay “belén”

(La Virgen se está peinando entre cortina y cortina… y el pobre de San José no encuentra su mascarilla)

  • José: María, ¿tú sabes dónde la he puesto?… ya se me olvidan las cosas, eso es que voy para viejo.
  • María: la tiré a la basura que ya te la pusiste ayer, con estas cosas te he dicho que cuidado has de tener. Además… ¿a dónde vas a esta hora?, vigílame al niño, anda, mientras pongo la lavadora.
  • J: dime niño… ¿tú qué quieres?, ¿que leamos un tebeo o que te ayude con los deberes?
  • Niño: yo quiero bajar al parque a jugar con mis amigos, me aburro de estar en casa haciendo siempre lo mismo.
  • J: ¡ay del chiquirritín! menudo genio se nos gasta, ¿te ha dicho tu madre ya, que este año no hay belén y se suspende la cabalgata?
  • N: ¿y qué pasa con mis regalos?, ¿no van a venir los magos?, yo les he escrito la carta como hago todos los años.
  • J: ¿tú no sabes hijo mío, que en Oriente también están confinados?, los Reyes no pueden viajar y en Laponia tienen cierre perimetral, así que Papá Noel ha cerrado su almacén. Los renos están encantados y los camellos también. Pero no te preocupes que tu cumpleaños lo vamos a celebrar, haremos una reunión por “zoom” a la hora de cenar. Imagínate a los Magos, Santa y sus renos, los pastores y hasta Herodes… esta Nochebuena, como se conecten todos ¡armamos la “marimorena”!. Y ahora, ven, dale un abrazo al anciano de tu padre, que esta pandemia me tiene triste, y buena falta me hace.

Feliz Navidad y cuidaos mucho